Juan Carlos Ferrero punto y seguido
Juan Carlos Ferrero punto y
seguido. Ese fue el lema de la noche en la que el tenis despedía al valenciano.
El Ágora lucía sus mejores galas para presenciar su último partido ¡y qué
partido! Estaba en su casa, en Valencia, y eso se notaba. No había bola
imposible, los puntos se sucedían, cada cual
mejor. Se le veía feliz, despreocupado, disfrutando del tenis con su
amigo Nico. Estaba en Valencia, en su casa, y eso se notaba.
La primera manga se saldó con 7/5;
la segunda fue diferente, con un toque nostálgico. El público jaleaba cada
punto y Ferrero se dejaba llevar. Se presentía el final y era imposible pensar ¿Y
luego qué? Nico selló el 6/3 y nadie se movió porque tocaba rendir tributo a uno
de los grandes.
De repente, empezaron a
entrar sus compañeros del circuito, las
autoridades, otros grandes del tenis y sus amigos de otras disciplinas, como
Sergio García o Sete Gibernau. Su padre y su entrenador presenciaron el acto
desde la pista, emocionados. El acto fue intenso. Primero se proyectó un vídeo
en el videomarcador en el que jugadores de la talla de Federer le deseaban lo
mejor en su nueva etapa y le recordaban viejas anécdotas. A continuación, David
Ferrer y Nico dirigieron la ceremonia y todos los presentes le dedicaron a
Ferrero unas palabras. Para culminar el acto, se pasó otro vídeo repasando su
carrera y sus victorias más importantes. El partido más difícil llegó a la hora
del discurso final de Ferrero, porque la emoción le hacía imposible enlazar dos
palabras seguidas.
Yo no estuve allí, pero desde mi
humilde blog te doy las gracias. Contigo empezó todo. Con esa copa Davis del
2000 contra Australia nació la mejor generación del tenis español hasta la
fecha. Tu lista de éxitos es envidiable, contando con un Roland Garros, varios
Masters mil y tres copas Davis. Fuiste el número uno dentro y fuera de la
pista.
Nos enganchaste al tenis sin
darte cuenta, por tu manera de jugar y sobre todo por tu forma de ser. Nunca
tuviste un mal gesto hacia nadie, tú profesionalidad fue absoluta a la hora de aceptar los buenos y los malos
momentos y siempre tuviste la mejor sonrisa de cara a los aficionados. Para
valencianos y españoles has sido un orgullo y, por ello, te deseo mucha suerte
en tu nueva etapa, en la que espero sigas vinculado a este deporte. Muchas
gracias por todo, gracias.